¿Necesita los cien días, señor alcalde?

Publicado en Ideal el 21/08/2007.

Remedios Murillo Cubillas. Mujeres por Granada. Ciudadanos por Granada.

Señor alcalde, siempre se habla de los cien días de confianza que se les oferta a todo gobierno que estrena cometido. Creo que en su caso no ha lugar este compás de espera porque la permanencia de más de mil cuatrocientos días al frente de la corporación granadina, le dan el suficiente conocimiento para no necesitar ese tanteo inseguro, ese precavido explorar el terreno, de todos lo que acceden novatos a un puesto. Nunca le hemos negado su inteligencia natural para hacerse cargo rapidísimamente de los lugares que pisa, de su olfato para los terrenos movedizos y la toma de posiciones. Estamos seguros de que, al menos, los pilares maestros estaban ya anclados y en su cabeza estaría el diseño de un futuro con historia detrás. Por eso nos extraña sobremanera este paréntesis veraniego tan prolongado, tan cargado de interrogantes, con tantas cuestiones en el aire y que no acaban de encontrar asentamiento.

¿Es posible que después de cuatro años jueguen a hacer el Adán? El adanismo es una tentación que asalta con fuerza a todo cargo, sea de la índole que sea, y que en un ataque feroz de soberbia hace pensar al recién llegado que su personal sabiduría oscurece el pasado hasta reducirlo a la nada. El flamante mandatario piensa, en un ataque de ego casi asfixiante, que la historia comienza hoy y con él, atrás queda el caos, el vacío y la oscuridad. En un alarde de magia quiere deslumbrar sacando de la chistera proyectos y novedades. Esto que sucede con más frecuencia de la deseada y a lo que nos tienen acostumbrados, especialmente los políticos, debe obviarse cuando el equipo que accede al gobierno es reelegido ya que la sociedad da un voto que se supone de confianza y continuidad a la gestión emprendida. Es verdad, que muchas veces no lo es tanto por la conformidad con lo realizado, sino por la incapacidad con que se presenta el oponente o su personal equipo.

LOS resultados que salieron de las urnas dieron a conocer que la mayoría de los ciudadanos votaron la permanencia de las siglas del partido que ya nos venía gobernando en los últimos cuatro años. Evidentemente y pensando con lógica, los granadinos, prefirieron que el futuro se siguiera construyendo con las bases ya iniciadas, esperando que las líneas estructurales esbozadas en el anterior mandato tuvieran la permanencia necesaria para consolidar los proyectos. Ciertamente no se han cumplido los innecesarios cien días, pero estamos boquiabiertos al comprobar que todo ha quedado sometido a interrogantes, que muchos de los proyectos ahora se cuestionan, se suspenden, se transforman, o se abandonan, sea definitiva o temporalmente. Y que después de una actividad frenética, un demasiado amplio paréntesis ha dejado un verano de desierto e ineficacia. ¿Han acusado el cansancio de una campaña electoral? Pues apañados vamos porque en octubre será el desideratum preparando autonómicas y generales. Pobre ciudad.

¿Qué fue del Consejo Social? ¿Dónde está el nuevo Presidente? ¿Quién habla del Plan estratégico que fue respaldado por todos los Grupos del Consistorio? Nos zumban las moscas en las orejas porque llueve sobre mojado, ya que no es la primera desaparición que este organismo sufre y, con la llegada del señor Torres Hurtado, vimos desparecer a un gran gestor y volatizarse un caro proyecto de futuro para Granada, en él se despilfarraron materiales humanos y crematísticos en abundancia. No repitan la jugada pues aunque les sea difícil encontrar a alguien con el entusiasmo y la fuerza que puso en el cometido D. Antonio Campos, no dudo de que hay personalidades granadinas con empuje para desarrollar un Plan en el que se invirtieron muchas horas de trabajo y reflexión. Hay que poner las pilas a iniciativas que en su momento fueron consensuadas y trabajadas con rigor por todos, y muchas de ellas producto de serios trabajos encargados a las instituciones y a especialistas en los distintos apartados.

¿Qué fue del compromiso del Vice-consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, cuando, a ‘cara de perro’ se enfrentó con los concejales de Urbanismo y Cultura de la anterior corporación, jurando y perjurando, delante de toda una Academia de Bellas Artes y de los asistentes a sus mesas redondas que el Teatro de la Ópera se firmaría ese mismo mes? Para cuando la reivindicación seria del teatro ¿o es el Consistorio el que no cree en el proyecto?

A que están esperando nuestras autoridades para pedirle al Fiscal que siga de oficio la denuncia (ya retirada) del señor Visedo en la que acusaba a personas concretas de la Consejería de Cultura de negarle a Granada un proyecto tras otro. No podemos seguir ‘esperándola del cielo’, la justicia, claro.

¿Qué va a pasar de la Fundación Albaicín? Organismo creado para gestionar fondos Urban y desarrollar el POL y que urge siga vigilando el descontrol de algunas obras como el Archivo municipal, el centro cívico, la reforma de S. Miguel, etc. Creemos que sus aciertos han sido más que sus errores y el barrio así lo manifiesta. No es normal que en una corporación de continuidad se dinamite uno de sus órganos (por mucho que desde la oposición también aparezcan adanes y mesías).

¿CUÁNDO se van a coger por los cuernos los mihuras que amenazan las Murallas de la ciudad? Hay tres tramos de ellas en obras de recuperación (es un decir) y cada una con criterio distinto ¿Y el tema de la rehabilitación de los barrios singulares del Albaicín y el Sacromonte, con su seguridad incluida?

Hemos oído decir al primer edil que el futuro de la calle de Elvira le quita el sueño, y nos parece demasiado largo un insomnio de tantos años, cuando una vigilancia policial hubiera puesto coto a tantos desmanes y con las ordenanzas en la mano toda la calle estaría en orden. Conocemos bien el caso de una magnífica casa que se ha rehabilitado al completo y espera más de un año que el Ayuntamiento le conceda la cédula de habitabilidad ¿No dice usted, señor alcalde que la solución radica en que las familias normales vuelvan a ocupar la calle?

¿Y los denostados Jardinillos, pasó ya el interés? Pareciera que la corporación municipal se hubiera contagiado de la ‘tontez’ de Cultura y sus viscerales paralizaciones.

¿Para cuándo una toma seria de posiciones en el tema de la Policía Municipal? Porque uno de los pilares que ha fallado y seguirá fallando en esta ciudad, si el Alcalde no lo considera tema prioritario, es el de la actuación seria y responsable de este cuerpo.

¿Por qué no está ya en marcha la segunda fase de Santa Adela? Una de las joyas de la corona que no se ha sabido vender.

Hemos de acabar y no quiero hacerlo sin citar el Museo de Granada, no lo he olvidado pero para ese sí esperaré los cien días… y quizás alguno más. Mientras, veremos gastar un millón de euros en montar el Bellas Artes en Carlos V, a pesar de que ya está decidido su desahucio. Pero, con la Alhambra hemos topado y eso da para un periódico completo.

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